Hello, feliz semana a todos. Siento que el tiempo está pasando demasiado rápido. Ya estamos casi a mitad de mayo y pronto viene la Feria Internacional del Libro, Agenda Inspírate y muchas otras sorpresas más.
Estamos muy motivadas porque se vienen cosas grandes y es muy emocionante pensar en el impacto que pueden tener estos proyectos al ser una empresa liderada por una mujer. Puede sonar muy normal en estos momentos, pero en algún momento de la historia, pensar que una mujer estuviera al frente de una empresa era algo impensable.

En la actualidad, hay un aumento de las figuras femeninas en puestos de liderazgo, y eso es importantísimo porque representa un cambio en las estructuras de liderazgo tradicionales.
En un mundo competitivo durante muchos años, las mujeres pensamos que teníamos que ser iguales a los hombres para poder liderar, tener puestos gerenciales, e incluso llegar a ser CEO.
Y si bien hay muchas características fabulosas en el estilo de liderazgo masculino, como las capacidades analíticas, la toma de decisiones rápida y la planificación estratégica, que no son innatas en las mujeres pero sí son habilidades que podemos desarrollar.
El liderazgo femenino se caracteriza por ser más abierto a las personas y a crear vínculos de colaboración. Las mujeres se preocupan más por la diversidad y la equidad dentro de sus equipos, teniendo 4 puntos esenciales como base:
- Escucha
- Empatía
- Comunicación
- Trabajo en equipo

Algunos beneficios indiscutibles que aporta el liderazgo femenino a los espacios de trabajo son:
- Los beneficios para los colaboradores aumentan entre un 5 y 20%. Se preocupan por el bienestar de sus colaboradores, por hacerlos sentir cómodos con su entorno, para que puedan desarrollar sus funciones al máximo.
- La creatividad e innovación aumentan. Una de las características de la energía femenina es la creatividad, por ende es normal que la innovación sea parte fundamental de las empresas, siempre buscando nuevas ideas y estrategias para llevar sus proyectos a la realidad.
- Se preocupan más por construir una imagen externa y reputación. Quieren dejar una huella y buscan una forma de posicionarse, pero siempre buscando aportar valor en su entorno, para proyectar una imagen sólida y de confianza.
- Retienen y atraen el talento de un modo más efectivo. Son más detallistas al momento de la selección de talentos, y gracias a eso, el personal seleccionado tiende a estar más a gusto con su cargo y más comprometido con la función.
Aunque todo suene maravilloso, no todo es color de rosa. El liderazgo femenino también enfrenta sus retos, a pesar de todos los avances en temas de igualdad de género. Todavía en algunos escenarios se pueden presenciar la discriminación de género, la falta de redes de apoyo, los cuestionamientos sobre si es posible cumplir con todos los roles y las dudas que tenemos nosotras mismas como mujeres, sobre nuestras capacidades. Todos son retos a los que nos enfrentamos las mujeres en posición de liderazgo.
Y es que aunque no esté puesto en un papel, nosotras, las mujeres, tenemos una pasión y dedicación a las cosas que hacemos que nos hace grandes líderes. Pero tenemos que navegar con confianza nuestras habilidades y saber que son suficientes y necesarias para llegar más lejos.
¿Y tú crees que el futuro del liderazgo es femenino?
Besos,
Inspírate Latam


